El BMW X6 muestra cada curva con la mejor luz posible. Los sensores de las luces autoadaptables opcionales con distribución variable de la luz vigilan constantemente la velocidad del coche, la guiñada y el ángulo de dirección, y calculan la progresión de la curva en consecuencia. A continuación, los dos faros de xenón se ajustan electromecánicamente. Al girar a la izquierda o a la derecha, las luces cortas complementan los faros autoadaptables activando un reflector adicional en las luces antiniebla interiores para iluminar la carretera. Con independencia de las condiciones de conducción, el resultado es una superficie mucho mejor iluminada.